domingo, 13 de noviembre de 2011

Más allá de la vida

Más allá de la vida (Hereafter, 2010)
Duración: 129 min. Director: Clint Eastwood. Guión: Peter Morgan. Música: Clint Eastwood. Fotografía: Tom Stern. Reparto: Matt Damon, Cécile de France, George McLaren, Frankie McLaren, Lyndsey Marshall, Bryce Dallas Howard, Jay Mohr, Thierry Neuvic, Richard Kind, Rebekah Staton, Declan Conlon, Stéphane Freiss, Marthe Keller, Derek Jacobi.
Narra paralelamente la historia de tres personajes que han tenido algún tipo de contacto con la muerte: Una periodista de la televisión francesa, que estuvo a punto de morir durante el tsunami que asoló el Sudeste asiático en las Navidades de 2004; un niño de Londres, que pierde a la persona que más quería en un terrible accidente, y un norteamericano con el poder de comunicarse con los muertos. Tres personajes con el denominador común de la soledad, la incomprensión, y cada uno con una opresiva necesidad.
El director Clint Eastwood parte de tres historias distintas, inconexas, y conforme pasan los minutos, estamos intrigados en cómo conseguirá cruzar todo, mezclar las vidas de los tres, pero lo consigue. Este film nos introduce en una historia para reflexionar, examinando líricamente nuestros miedos más oscuros y nuestras creencias más arraigadas. Ante un tema tan delicado como es la parapsicología, Eastwood, no toma partido, simplemente expone, narra sin posicionarse, y deja que todo fluya, con un lenguaje de cine clásico, directo, agobiante, emocionante, melancólico… Creemos que esta película quiere reflejarnos la incapacidad de un mundo para ver más allá de lo físico, encadenados a la realidad.
Eastwood, saca lo mejor de un actor, los hace reales, y con niños, insuperable, con unos maravillosos George McLaren y Frankie McLaren; una sensacional Cécile de France, y en lo referente a Matt Damon, volvemos a agradecer que tenga papeles en los que no tenga que salir corriendo y “pegando tiros”, en cada secuencia, pero no destaca en su interpretación, un poco plano, poco expresivo, no parece cómodo con su papel. Añadir que Bryce Dallas Howard, con su pequeño papel, destaca, y hace de contrapeso a la sobriedad de Damon.
La fotografía de Tom Stern, demuestra que es un genio con la luz, que pueda dotar a cada personaje de una coloración especial, de un brillo de luz propio. Luces y sombras que aportan un matiz especial en cada secuencia, creando atmosferas diferentes a cada minuto.
Una buena película, en la que quizá el final sea un poco decepcionante, estamos expectantes deseando una gran conclusión, algo que sea contundente, pero termina simplemente con la evolución o superación personal. Y un comienzo de película sublime, es un manual de cómo rodar una catástrofe natural, el tsunami del Sudeste asiático, con una brillantez que ya quisieran otras muchas películas del género de catástrofes, y que algunos directores, como Emmerich (“2012”), llevan muchas películas intentado, sin que se noten demasiado los efectos especiales. Una película de Eastwood menos buena, podría ser una gran película de cualquier otro director.