sábado, 7 de enero de 2012

El topo


El topo (“Tinker, Tailor, Soldier, Spy”, 2011)

Duración: 127 min. Director: Tomas Alfredson. Guión: Bridget O´Connor, Peter Straughan. (Novela: John le Carré). Música: Alberto Iglesias. Fotografía: Hoyte Van Hoytema. Reparto: Gary Oldman, Colin Firth, Tom Hardy, Mark Strong, Benedict Cumberbatch, Toby Jones, John Hurt, Simon McBurney, David Dencik, Stephen Graham, Ciarán Hinds, Svetlana Khodchenkova, Kathy Burke, Roger Lloyd-Pack, Stuart Graham, Christian Mckay, Arthur Nightingale, Konstantin Khabenkiy, Philip Martin Brown.

Años 70, en plena guerra fría, fracasa una misión en Hungría, y la cúpula de los servicios secretos británicos cambia por este motivo. Uno de los agentes especiales, George Smiley, caerá en desgracia, culpado, degradado y apartado. Pero, cuando piensa que va a ser jubilado, le encargan una última misión… Creen que existe un topo en el interior de los servicios secretos, y sólo alguien, desde fuera, podrá investigar y averiguar de quién se trata. Smiley con la ayuda de otros “jubilados”, conseguirá encajar las piezas del puzle, y desenmascarar al traidor.
Comenzamos el año, con una de las mejores películas de espionaje, pero desde la propia deconstrucción. Es decir, un film construido en la no utilización de los tópicos más frecuentes: Romances, suspense, disparos, persecuciones… todo lo contrario a lo que expone una película de James Bond. “El topo” se basa en la inexistencia de glamour, donde los espías no dejan de ser seres grises, elegantes funcionarios, que anteponen sus intereses, al bien general. Tomas Alfredson, director sueco, que sorprendiera con “Déjame entrar”, con bajo presupuesto, pero con mucho talento, vuelve a sorprender con un film basado en la psicología, en el respeto a la inteligencia del espectador, que tendrá que componer, articular el film en su propia mente, donde la existencia de agentes dobles, secretos, villanos que retornan, intereses y conspiraciones, cambiará a una nueva forma de afrontar las contiendas, la guerra fría.
El reparto, qué decir, si contiene uno de los repartos masculinos más extensos, llenos de fuerza y plenitud de los últimos años. Sobre todo, un Gary Oldman inmenso, ejerciendo de Smiley, impresionante, dando lecciones de su oficio, fundiéndose con su personaje. También mencionar el papel de Colin Firth, que, pese a no tener una gran cantidad de texto a recitar, impresiona su presencia.
Destacar la puesta en escena, espectacular, donde una dirección artística inmejorable aporta la planificación milimétrica de cada secuencia, cada objeto que entra en el plano, todo está en su lugar apropiado, nada aparece por azar. El montaje es hipnótico, denso, complejo, a la altura del mensaje. También mencionar una excepcional banda sonora de Alberto Iglesias, que con sutileza se adapta a cada imagen, formando un único mensaje.
“El topo” es una deliciosa película, con un gran respeto a la novela que adapta, con la serenidad de querer ser fiel al género, y ser consecuente con los objetivos marcados desde el principio: Una narrativa contundente. Lo difícil de esta película es el gélido tratamiento de los personajes, la frialdad con que se tratan los acontecimientos y la escasez de adrenalina, todo ello, va en contra de los planteamientos del cine comercial. Pero, a favor de un cine inteligente y elegante.