jueves, 3 de septiembre de 2009

Enemigos públicos


Enemigos públicos (2009).


Duración: 140 minutos. Director: Michael Mann. Guión: Ronan Bennett, Michael Mann y Ann Biderman (Libro: Bryan Burrough). Música: Elliot Goldenthal. Fotografía: Dante Spinotti. Reparto: Johnny Depp, Christian Bale, Marion Cotillard, Billy Crudup, Stephen Dorff, Stephen Lang, James Russo, David Wenham, Christian Stolte, Jason Clarke, Branka Katic, Wesley Walker, Stephen Graham, Giovanni Ribisi, Matt Craven, Channing Tatum.

Estamos ante una película de antihéroes. Como ya sucediera con “Bonney and Clyde” en la que el espectador sufre un proceso de empatía con los “malos”, o, como pasara con “Dos hombres y un destino” (los formidables Paul Newman y Robert Redford). No sabemos por qué tendemos a identificarnos con aquellos que están fuera de la Ley. Nos apasiona más aquello que va contra las normas, que los que siguen el camino de la rectitud. Suponemos, que personajes así nos hacen vibrar. Son más interesantes, y no anodinos, contienen más facetas y aristas que un buen ciudadano.
La trama se sitúa en la Gran Depresión de USA. Narra la historia de Melvin Purvis (Christian Bale), el agente del FBI que en la América de los años treinta lideró la búsqueda del legendario atracador de bancos John Dillinger, considerado el criminal más buscado de América, (Johnny Depp) y su banda. Se contrapone el héroe y el villano, lo bueno y lo malo.
El guión está basado en el libro de Brian Burrough "Public Enemies: America's Greatest Crime Wave and the Birth of the FBI, 1933-43" que el trío de guionistas, Ronan Bennett, Michael Mann y Ann Biderman, ha sabido adaptar y lograr en esta obra. Diálogos muy brillantes. Además, no estamos ante un remake o una interpretación de otra película, que es algo de agradecer.
El director, Michael Mann, ha sabido hacerse un hueco en el cine reciente, con films comerciales pero de calidad: “Heat” y "Collateral". Ha imprimido su habitual estilo: Un buen ritmo narrativo, exceso de movimientos de cámara y un montaje algo rápido (en ocasiones no justificado y violento), para nuestro gusto, aunque, en conjunto, dota de dinamismo al film.
Johnny Depp y Christian Bale están correctos, pero no llegan a desplegar su máximo potencial. Deep, pensamos que no ha sido una buena elección en el reparto. No termina de implicarse en su papel, y debería ser la estrella del reparto, el personaje que deslumbrara, para identificarnos con él. Diferente ocurre con los actores secundarios, magníficos, desde la banda de “Nitti”, a los "intocables" de Texas, excepcional Stephen Lang, que ensombrece a los dos protagonistas, e incluso, se muestra más creíble que ellos.
La fotografía es uno de los grandes defectos de la película, el uso de la tecnología es muy evidente, perdiéndose los matices del celuloide, reemplazados por efectos digitales.
Aventura y acción para una película que se ha quedado imperfecta, no acabada. Un metraje, algo largo, pero de agradecer, y una banda sonora que llena algunos vacíos, ayudando al metraje y al ritmo.