jueves, 4 de marzo de 2010

Un hombre soltero


Un hombre soltero (A Single Man, 2009)

Duración: 99 min. Director: Tom Ford. Guión: Tom Ford, David Scearce. Música: Abel Korzeniowski. Fotografía: Eduard Grau. Reparto: Colin Firth, Julianne Moore, Matthew Goode, Ginnifer Goodwin, Nicholas Hoult, Paulette Lamori, Jon Kortajarena.


Festival de Venecia 2009: Copa Volpi Mejor Actor: Colin Firth.

Globos de Oro 2009: 3 nominaciones


Los Ángeles, 1962. Mientras EEUU y Cuba están en el punto álgido de la crisis de los misiles..., George Falconer, (Colin Firth), es un profesor universitario, británico y homosexual que a sus 52 años lucha por encontrarle sentido a la vida, tras la muerte de su compañero sentimental, Jim (Matthew Goode). George rememora el pasado y no consigue ver su futuro, especialmente en un día en el que una serie de sucesos y encuentros lo llevan, en última instancia, a decidir si la vida tiene sentido después de Jim. George recibe consuelo de su amiga más íntima, Charley, (Julianne Moore), una belleza de 48 años, que también lucha con sus propias dudas acerca del futuro. Un joven estudiante, Kenny, (Nicholas Hoult), que está intentando aceptar su auténtica naturaleza, acecha a George porque ve en él a un espíritu afín.

Tom Ford, más conocido en el mundo de la moda por su papel de director creativo de Gucci, debuta en la dirección, y en la adaptación/guión de la novela homónima de Christopher Isherwood. El guión: Exquisito. Nos proporciona un deambular de personajes, perdidos, sin rumbo, con los que nos involucramos fácilmente. Sin embargo, ha introducido pasajes propios, rozando lo onírico y surrealista.

“A Single Man” es la historia de un día decisivo para George, un momento en el que cambia todo, pero desde una visión intimista e introspectiva que Tom Ford dirige con buen gusto, con un sentido visual y estético que transmite melancolía, intensidad, y un cierto regusto de nostalgia.

Colin Firth, (“Mamma Mia!”, 2009), en el papel protagonista, ha logrado brillar como nunca antes hemos visto, un papel que difícilmente repetirá en su carrera: Desde que aparece llorando en la primera escena, podría parecer desmedido en su interpretación, pero nos hace olvidar sus papeles anteriores en comedias ligeras, mostrándose como un verdadero actor.

Su compañera de reparto, la siempre convincente Julianne Moore, (“Magnolia”, 1999), aporta verdadero glamour al film, aunque se echa de menos algo más de metraje para su papel de víctima del sueño americano. El director incluye, y da minutos, a su modelo fetiche: Kortajarena, que pasa sin pena, ni gloria (salvo una escena de componente sensual para explotar su físico).

Destacamos la fotografía del español Eduard Grau, que con tan sólo 27 años fue llamado por Ford para aportar un toque personal y cambios de luz sutiles, que hacen entender el estado de ánimo del protagonista.

En definitiva, una película sincera, preciosista, donde cada elemento está cuidadosamente dispuesto y con interpretaciones que se acomodan al conjunto estético. Una lección de estilo.