domingo, 17 de enero de 2010

Celda 211


Celda 211 (2009)

Duración:110 min. Director: Daniel Monzón. Guión: Daniel Monzón, Jorge Guerricaechevarría. Música: Roque Baños. Fotografía: Carles Gusi. Reparto: Luis Tosar, Alberto Ammann, Antonio Resines, Carlos Bardem, Marta Etura, Vicente Romero, Manuel Morón, Manolo Solo, Fernando Soto, Luis Zahera, Félix Cubero, Joxean Bengoetxea, Jesús Carroza.

El día en que comienza a trabajar en su nuevo destino, como funcionario de prisiones, Juan se ve atrapado en un motín carcelario. Haciéndose pasar por un preso más, luchará para salvar su vida e intentar dar fin a la revuelta. El joven, tendrá que jugársela a base de astucia, mentiras y riesgo, sin saber todavía qué paradójica encerrona le ha preparado el destino.

Para muchos, esta es la mejor película española de los últimos tiempos (Carlos Boyero: “El país”, y Sergi Sánchez: “Fotogramas”). No van desencaminados. “Celda 211” es una película del género carcelario, y se hace inevitable recordar algún título: “Brubaker” (1980, Stuart Rosenberg), “Papillón” (1973, Franklin J. Schaffner) y “La fuga de Alcatraz” (1979, Don Siegel).

Así como el tema de la cárcel, suele enfocarse en las fugas e injusticias, “Celda 211” trata de un motín. Pero desde el lado del “carcelero”, acorralado con los propios reclusos, al otro lado de los barrotes. Quizá tenga cierto parecido con “Natural Born Killers” (1994) de Oliver Stone. Aunque, en esta ocasión, es más una narración tensa e inteligente, frente a la violencia explícita de la película de Stone.

La dirección de Daniel Monzón (“La caja Kovak” 2005), sobria, sin florituras, escasa de artificios, en la que minuto a minuto, mantiene al espectador atento, para culminar de un modo respetuoso, coherente y firme: Estilo directo, realista y crudo.
Monzón dota de autenticidad a su film, gracias a la utilización de un espacio real (una antigua cárcel, cerrada hace 12 años). Se agradece que optara por escenarios reales, a decorados.

“Celda 211” demuestra la importancia de un buen “casting”. Elegir bien a los actores, incluso rechazando a las “estrellas” del cine español. Luis Tosar (“La flaqueza del bolchevique”, 2003), como “Malamadre”: Colosal, muy crecido como actor. Destacamos a Alberto Ammann, “desconocido” actor que sin llegar a la altura de Tosar, da una lección de cómo soportar el peso del film y plantar cara a actores con más tablas. Sin embargo, Antonio Resines aceptable, por lo menos, se desmarca de sus trabajos televisivos y cambia de registro.

En cuanto al guión, basado en la novela homónima de Francisco Pérez Gandul, desbarata un poco su origen, con algún giro efectista, que en la novela es sutil, y en la película, algo forzado.

En definitiva, “Celda 211” aporta una revisión del eterno tema del hombre que se ve obligado a sobrevivir fuera de su medio, poniendo al límite sus capacidades. Una película muy recomendable, tensa y con sorpresas.